Capacitamos en mapeo con herramientas libres, documentando caminos, fuentes de agua, paradas seguras y accesos. Cuidamos datos sensibles y verificamos con caminatas colectivas. El mapa resultante se imprime en tamaños distintos y se publica en línea, con versiones para lectura fácil. Así, el conocimiento territorial deja de ser frágil y se transforma en bien común mantenible.
Cada QR enlaza a audios grabados por vecinas y maestros, con transcripciones accesibles y traducciones donde hagan falta. Los archivos se alojan en repositorios abiertos, con licencias claras. Si falla la conectividad, proveemos versiones descargables y cartillas físicas. La tecnología no reemplaza al guía; extiende la conversación, respetando silencios y promoviendo descubrimientos a ritmo propio.





